Una serie de bloqueos y protestas encabezadas por transportistas mantiene complicadas varias carreteras y accesos principales en Guatemala, generando fuertes congestionamientos y afectando la movilidad en distintas regiones del país, incluyendo rutas cercanas a la capital.
Las manifestaciones surgen principalmente por el alto costo del diésel, lo que ha incrementado significativamente los gastos operativos del sector.
Ante esta situación, los transportistas exigen al Gobierno la implementación de un subsidio que permita paliar el impacto económico y garantizar la continuidad de sus actividades.
Además, rechazan nuevas regulaciones que consideran afectan su trabajo, como limitaciones de velocidad y otras disposiciones. Como medida de presión, han bloqueado puntos estratégicos y realizado caravanas, provocando retrasos en el transporte de mercancías y complicaciones para miles de conductores.
Autoridades se mantienen en monitoreo y han llamado al diálogo, mientras los manifestantes advierten que las protestas podrían intensificarse si no obtienen una respuesta favorable a sus demandas.
