El Salvador se ha convertido en el escenario principal de una residencia centroamericana sin precedentes de Shakira, quien eligió San Salvador como única sede regional para presentar su gira Las Mujeres Ya No Lloran. La artista colombiana ofrece cinco conciertos en el Estadio Nacional Jorge “El Mágico” González, consolidando al país como un punto clave para eventos musicales de talla mundial.
La alta demanda obligó a sumar fechas adicionales, luego de que los primeros conciertos se agotaran en tiempo récord. Fans provenientes de Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y otros países de la región han viajado al país para ser parte de este evento, generando un impacto positivo en sectores como turismo, hotelería, transporte y comercio.
Durante la residencia, Shakira presenta un repertorio que recorre distintas etapas de su carrera, combinando nostalgia, himnos globales y sus lanzamientos más recientes. Entre las canciones más esperadas y coreadas por el público se encuentran “Estoy Aquí”, “Antología”, “Pies Descalzos, Sueños Blancos” y “Ojos Así”, temas que marcaron sus inicios y siguen conectando con varias generaciones.
El espectáculo también incluye éxitos internacionales como “Suerte (Whenever, Wherever)”, “Hips Don’t Lie”, “La Tortura”, “La Loba (She Wolf)”, “Don’t Bother” y “Waka Waka (This Time for Africa)”, que transforman el estadio en una celebración colectiva.
La etapa más reciente de su carrera tiene un peso especial en el show, con canciones del álbum Las Mujeres Ya No Lloran como “La Fuerte”, “Te Felicito”, “Monotonía”, “Copa Vacía” y “Acróstico”, este último interpretado junto a sus hijos Milan y Sasha, uno de los momentos más emotivos de la noche.
Además, la residencia incluye colaboraciones que han dominado plataformas digitales en los últimos años, como “TQG” con Karol G, “BZRP Music Sessions #53” con Bizarrap, “La Bicicleta” junto a Carlos Vives y “Chantaje” en su versión salsa con Maluma, demostrando la vigencia de la artista en la industria musical.
Con esta residencia centroamericana, Shakira no solo reafirma su conexión con el público latino, sino que también posiciona a El Salvador como un referente regional para grandes espectáculos internacionales, marcando un hito en la historia del entretenimiento en el país.
