Nuestro hijo actualmente tiene 12 años y su discapacidad es parálisis cerebral infantil. Desde el nacimiento, como familia nos hemos estado enfrentando a barreras con la educación en años anteriores, relata la familia de Diego Rivera Pinto, un estudiante que hoy inicia clases en un contexto completamente distinto gracias a los cambios en la infraestructura educativa pública.
Durante años, los padres de Diego recorrieron múltiples colegios e instituciones privadas. Relatan que muchos les cerraron las puertas porque no contaban con instalaciones adecuadas para una silla de ruedas, un problema que les obligó a pagar incluso más que otros padres sin lograr matrícula para su hijo. Solo hasta que conocieron el Centro Escolar Reino de Dinamarca, en Soyapango, encontraron un colegio con rampas accesibles y espacios adaptados, algo esencial para Diego.
💬 “Nos llamó mucho la atención las instalaciones del centro escolar… tenían rampas, algo de total importancia para el caso de Diego”, expresan los padres con emoción. Además, destacaron que desde el primer momento fueron recibidos con apoyo por el subdirector y la directora del centro, con profesionales idóneos para acompañar a su hijo en esta nueva etapa educativa.
¿Qué es un centro escolar dentro del programa Dos Escuelas por Día?
Un centro escolar en El Salvador es la unidad educativa pública donde miles de estudiantes reciben educación básica, desde parvularia hasta noveno grado. Bajo la política educativa del Gobierno del Presidente Nayib Bukele, estos centros escolares están siendo intervenidos para ofrecer aulas modernas, seguras y accesibles, como parte del programa “Dos Escuelas por Día”.
Lanzado en 2025, este programa busca renovar o construir dos centros escolares cada día, sin detenerse, con el objetivo de transformar por completo la infraestructura educativa del país. Esta estrategia ya ha permitido entregar decenas de centros educativos completamente renovados, beneficiando a miles de estudiantes en diferentes zonas del país, con aulas nuevas, áreas deportivas, laboratorios, comedores y sistemas modernos que garantizan un ambiente de aprendizaje seguro y accesible.
Una familia que confía nuevamente en la educación pública
La familia de Diego también compartió que en administraciones anteriores no hubieran tomado la decisión de enviar a su hijo a una escuela pública, en parte por preocupaciones de seguridad en zonas como Soyapango, y por la falta de condiciones educativas adecuadas. Hoy, esa perspectiva ha cambiado.
💬 “La verdad que el país ha cambiado… mandar a mi hijo solo a la escuela pública no lo hubiéramos tomado bien en gobiernos anteriores”, expresaron con alivio y esperanza, destacando que la apertura y atención del personal educativo en el centro escolar ha sido fundamental.
Para ellos es motivo de alegría ver que los espacios educativos pueden incluir a todos los niños, incluidos aquellos con discapacidad, dentro del sistema público de enseñanza.
💬 “Me da mucha alegría que se esté tomando bien estos espacios donde todos los chicos con discapacidad o con alguna condición puedan ser incluidos dentro del sistema público… Agradecemos como familia al presidente Nayib Bukele por esta oportunidad que se está brindando y estos espacios equitativos e inclusivos.”
La historia de Diego y su familia no solo refleja desafíos específicos de la educación inclusiva, sino también cómo políticas públicas de inversión en infraestructura educativa pueden transformar vidas. El programa “Dos Escuelas por Día” simboliza una apuesta por garantizar que cada niño, sin importar su condición física o social, pueda acceder a un centro escolar renovado, seguro y accesible.
Al caminar por los pasillos del Centro Escolar Reino de Dinamarca, esta familia salvadoreña ve una nueva oportunidad donde antes solo había barreras; y en esa experiencia se encuentra el corazón de una política educativa que busca ser equitativa, humana y verdaderamente inclusiva.
