Por segundo día consecutivo miles de salvadoreños vivenciaron y la adrenalina les afloró al máximo con la variedad de acrobacias extremas y giros espectaculares que los pilotos nacionales y extranjeros dibujaron en el aire, durante su participación en el Show Aéreo Ilopango 2026, que el domingo fue clausurado.
Desde poco antes del mediodía, miles de salvadoreños amantes de este espectáculo, comenzaron a ingresar a las instalaciones del Aeropuerto de Ilopango, que por 28 años de manera continua ha albergado este evento que tanto prestigio ha acumulado hasta el presente.
Niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad han disfrutado de todas las atracciones que un evento como este prepara para dos intensos días, en los que ha predominado un sol abrasador, pero que las ráfagas de viento que se venían cada ciertos minutos, lograba apaciguar.
Dentro de estas atracciones, el avión emblema de Avianca, que luce la marca país Surf City El Salvador, acaparó la atención del público, así como las explosiones de bombas de pyro, y la sorprendente actuación de los pilotos Scott Jason Farnsworth y Melissa Burns. Fue una actuación digna de todos los elogios.
«Es un placer volver a El Salvador y ser parte de este Show Aéreo Ilopango 2026 que su gente apoya y disfruta plenamente», afirmó Melissa Burns, experimentada piloto de origen estadounidense.
Cuando ya caía la noche, el punto musical estuvo a cargo de la banda estadounidense News Hampshire Nacional Band, y como corolario actuó el artista nacional Marito Rivera y su grupo Bravo.
Este punto de incluir un concierto de un artista o grupo musical, así como el salto de la paracaidista italiana Roberta Mancino, han sido parte de las novedades para el presente año.
En esta misma línea, La Fuerza de Tarea Conjunta Bravo, una unidad militar estadounidense con base en Soto Cano, Honduras, exhibió en tierra un helicóptero UH60 Black Hawk, su uso fue explicado al público por personal especializado.
El público desde luego aprovechó para hacerse las fotos o selfies respectivas, al pie de dicha aeronave.
Finalmente, por comida y bebidas nadie pudo quejarse, pues ambos días hubo para todos los gustos y en cantidad.
