Decenas de feligreses trabajan desde tempranas horas para dar forma a coloridos diseños que adornarán el paso de las procesiones religiosas durante la jornada solemne.
Los devotos se preparan especialmente para la procesión del Santo Entierro, una de las más esperadas por la tradición católica.
Con fe y dedicación, afinan cada detalle para que las alfombras estén listas al caer la noche.
Ni el sol ni la lluvia han logrado detener el esfuerzo colectivo, que continúa esta tarde con entusiasmo y compromiso firme, reflejando el arraigo cultural y religioso de esta tradición salvadoreña.
