La agencia calificadora Moody’s Ratings anunció este viernes una actualización en la evaluación financiera de El Salvador, elevando la perspectiva del país de “Estable” a “Positiva”, al tiempo que ratificó la calificación de la deuda externa de largo plazo en B3.
La decisión se fundamenta en una gestión de las finanzas públicas que ha superado las expectativas previas de la entidad.
Según el informe, el cambio de perspectiva responde a una estrategia de consolidación fiscal sostenida, así como al fortalecimiento de los colchones de liquidez del Estado, factores que han permitido una reducción gradual de las necesidades de financiamiento bruto.
Moody’s proyecta que esta tendencia facilitará una mejora progresiva en las métricas crediticias del país, colocándose por encima de las valoraciones actuales de Fitch Ratings y S&P Global, que mantienen a El Salvador en B- con perspectiva estable.
El contexto económico al cierre de enero de 2026 respalda esta evaluación positiva. Datos oficiales y del sector privado indican que el país cerró 2025 con un crecimiento robusto, impulsado por niveles récord en el turismo y una dinámica inversión en infraestructura.
El informe también destaca que la gestión de pasivos, incluida la recompra de deuda, ha contribuido a aliviar la presión sobre el flujo de caja del Gobierno en el corto plazo.
El anuncio de Moody’s es interpretado como un voto de confianza internacional que podría traducirse en menores costos de endeudamiento externo y en la atracción de nuevas inversiones privadas para El Salvador durante el presente año.
