El estadio Jorge «Mágico» González, ubicado al oeste de San Salvador, se alista para recibir los conciertos de Shakira programados para el 7, 8, 12, 14 y 15 de febrero. Decenas de trabajadores afinan los últimos detalles del montaje del escenario en un recinto con capacidad para aproximadamente 30.000 espectadores, que se convertirá en el principal punto de reunión para miles de fanáticos.
En el costado sur del estadio, frente a un gigantesco mural de la artista colombiana, el grafitero salvadoreño Efraín Orellana, de 36 años, explicó que su obra busca ser “una especie de homenaje” y una forma de dar la bienvenida a la intérprete de Barranquilla. El mural incorpora elementos representativos del país como el mapa de El Salvador, el monumento al Divino Salvador del Mundo y el torogoz, ave nacional.
La expectativa también se vive en los talleres y comercios cercanos. Juan Henríquez, artesano en Merliot, a unos 10 kilómetros al este de la capital, describe el ambiente como “una locura bastante grande”, mientras confecciona camisetas con el rostro y frases de la artista.
En calles adyacentes al estadio, vendedores como Marcos López, de 40 años, ofrecen gorras, sombreros y banderas con la imagen de Shakira a conductores y peatones. “Me impresiona porque nos tomó en cuenta como país y le agradecemos porque también hay comercio para nosotros”, afirmó.
De acuerdo con el gobierno, la llegada de la artista fortalece el turismo nacional. Las proyecciones oficiales estiman que un 88 % de la asistencia a los conciertos será local, mientras que el 12 % corresponderá a visitantes extranjeros, lo que genera dinamismo económico en la capital y sus alrededores.
