El Presidente Nayib Bukele lanzó un mensaje que desafía algunas de las posturas más difundidas en el debate ambiental internacional al sostener que el progreso económico, y no el estancamiento productivo, es la verdadera herramienta para proteger los recursos naturales y mejorar el entorno.
A través de su cuenta oficial en X, el mandatario reaccionó a una publicación relacionada con el control de plagas sin químicos a gran escala y aprovechó para exponer una visión que contrasta con enfoques promovidos por diversos sectores ambientalistas.
“La clave para salvar el medio ambiente no es mirar hacia atrás, es avanzar”, afirmó el Presidente Nayib Bukele.
En su publicación, el mandatario argumentó que los países que han alcanzado mayores niveles de desarrollo también han logrado recuperar ecosistemas, reducir la contaminación y destinar más recursos a la protección ambiental.
Como ejemplo, citó los casos de Italia y China, asegurando que el crecimiento económico genera las capacidades necesarias para restaurar y preservar los recursos naturales.
El Presidente Nayib Bukele también cuestionó las propuestas basadas en créditos de carbono y planteó dudas sobre su efectividad como mecanismo para impulsar el desarrollo de países emergentes.
“Si los créditos de carbono fueran tan buenos, nos los estarían vendiendo a nosotros, no al revés”, expresó.
Además, sostuvo que la recuperación integral de ríos, lagos y otras fuentes de agua en El Salvador requeriría una inversión cercana a los 12 mil millones de dólares, recursos que, según indicó, solo pueden obtenerse mediante una economía sólida y en crecimiento.
El mensaje marca una postura que se distancia de planteamientos que priorizan restricciones al desarrollo económico como herramienta de conservación ambiental. En cambio, el mandatario defendió un modelo basado en inversión, crecimiento y modernización para alcanzar objetivos ambientales sostenibles.
Finalmente, el Presidente Nayib Bukele aseguró que El Salvador debe seguir la ruta de países que han combinado desarrollo económico y altos estándares de calidad de vida, mencionando a Japón y Singapur como referentes para el futuro del país.

