El Gobierno oficializó este martes el inicio del Programa de Reducción de Agua no Facturada mediante la firma del contrato que permitirá ejecutar una serie de obras orientadas a modernizar la infraestructura hidráulica y fortalecer el abastecimiento de agua potable en el Área Metropolitana de San Salvador.
La iniciativa forma parte del Proyecto de Resiliencia del Sector Agua en El Salvador y busca disminuir las pérdidas de agua potable, mejorar la presión del servicio y optimizar la distribución del recurso hídrico en distintos distritos del país.
El presidente de ANDA, Dagoberto Arévalo, explicó que entre las principales acciones se encuentra la sustitución de cerca de 120,000 acometidas domiciliarias, lo que permitirá renovar componentes que van desde la acera de las viviendas hasta las cajas de medición, sin generar costos para los usuarios.
Asimismo, señaló que el proyecto contempla la renovación de tuberías principales y redes de distribución para incrementar la cobertura y continuidad del servicio, especialmente en comunidades que actualmente enfrentan deficiencias en el suministro.
Las intervenciones beneficiarán a habitantes de distritos como Cuscatancingo, Apopa, Mejicanos, Ciudad Delgado, Ayutuxtepeque y San Salvador, además de facilitar la incorporación de miles de usuarios que aún no están regularizados dentro del sistema.
