Laura Fernández asumió este viernes la presidencia de Costa Rica durante una ceremonia oficial realizada en el Estadio Nacional de San José, convirtiéndose en la presidenta número 50 y la segunda mujer en ocupar el cargo en la historia del país.
Durante su discurso de investidura, Fernández prometió una “guerra total” contra el narcotráfico y el crimen organizado, además de impulsar reformas para fortalecer la seguridad y modernizar las instituciones del Estado costarricense.
La nueva mandataria también aseguró que dará continuidad al proyecto político del expresidente Rodrigo Chaves, quien ahora permanecerá dentro del Ejecutivo ocupando los cargos de ministro de la Presidencia y ministro de Hacienda.
A la ceremonia asistieron diversas delegaciones internacionales, entre ellas el rey Felipe VI, además de mandatarios y representantes de varios países de América Latina y Europa.
Fernández, de 39 años y líder del partido Pueblo Soberano, ganó las elecciones presidenciales de febrero con una agenda enfocada en seguridad, combate a la corrupción y reformas estatales.
