La UEFA confirmó este miércoles la apertura de una investigación para esclarecer lo ocurrido entre Gianluca Prestianni y Vinicius Junior durante el partido de la UEFA Champions League 2025/26 entre el Benfica y el Real Madrid, disputado ayer martes 17 de febrero.
Según informó el máximo organismo del fútbol europeo, los inspectores de Ética y Disciplina iniciaron un expediente por una posible infracción del Reglamento Disciplinario. El proceso apunta a determinar si existió un comportamiento discriminatorio y, en caso de comprobarse, aplicar las sanciones correspondientes.
Qué dice el reglamento y qué sanción podría caer
El caso queda enmarcado en el artículo 14 del código disciplinario de la UEFA, que contempla castigos severos cuando se vulnera la dignidad humana por motivos como raza, color de piel, religión, origen, género u orientación sexual.
La normativa establece que, si se demuestra el hecho, el responsable podría recibir una sanción de al menos diez partidos, además de otras medidas adicionales que el comité considere apropiadas.
El procedimiento comenzará con el análisis del informe del delegado de la UEFA presente en el encuentro y luego avanzará con una ronda de consultas.
En esa etapa, la UEFA tomará declaración a Vinicius y Prestianni, además de testigos que estuvieron cerca del episodio y se pronunciaron públicamente, como Kylian Mbappé.
Benfica respalda a Prestianni y promete colaborar
Tras el anuncio, el Benfica emitió un comunicado en el que aseguró que colaborará con la investigación y sostuvo su respaldo a Prestianni. El club portugués reafirmó su postura histórica en favor de la igualdad, el respeto y la inclusión, citando a Eusébio como símbolo institucional.
Además, lamentó lo que considera una “campaña de desprestigio” contra el jugador y defendió su conducta habitual dentro del club.
La cercanía del partido de vuelta, programado para la próxima semana, podría acelerar los tiempos. La temporada pasada, la UEFA resolvió un expediente similar vinculado al Real Madrid en diez días, con sanciones económicas y castigos en suspenso que permitieron a los futbolistas disputar el siguiente cruce.
En este caso, el posible componente racista eleva la gravedad del asunto y podría acelerar aún más la decisión.
AFE también se mete en el caso
La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) ya intervino: envió una carta a la UEFA solicitando que se investigue el episodio y, si corresponde, se sancione al jugador del Benfica.
Desde el sindicato remarcan que estos hechos deberían considerarse delito de odio, figura contemplada en el artículo 510 del Código Penal, con penas que van desde multas hasta prisión de uno a cuatro años.
