El Teatro Presidente fue escenario del Concierto de Año Nuevo Chino del Caballo, organizado por la Embajada de la República Popular China en coordinación con la Alcaldía de San Salvador Centro, con la participación de los 110 jóvenes que integran la Filarmónica municipal. El evento reunió música, tradición y simbolismo cultural, consolidándose como una muestra del intercambio artístico y de la amistad entre China y El Salvador.
Durante su intervención, el embajador de China en El Salvador, Zhang Yanhui, agradeció a los organizadores y equipos que hicieron posible el evento, destacando el alto nivel artístico del concierto. Señaló que la música presentada puede competir con producciones de gran nivel y resaltó que la velada incluyó 21 melodías alegres y festivas, el doble que el año anterior.
“La música une a los pueblos y es una mensajera de la difusión cultural. Nos trae felicidad y enriquece nuestro mundo espiritual, ya que las civilizaciones se vuelven más coloridas por el intercambio y se enriquecen con el aprendizaje mutuo”, expresó el diplomático. Agregó que el concierto es un regalo especial de Año Nuevo y otro producto de la cooperación cultural entre China y El Salvador, invitando al público a disfrutar del espectáculo, al afirmar que “la música es mucho más hermosa que las palabras”.



































Por su parte, el ministro de Cultura, Raúl Castillo, afirmó que es un honor para el Ministerio acompañar la celebración del Año Nuevo Chino, organizado por la Embajada de la República Popular China junto a la Alcaldía de San Salvador Centro. Destacó que esta festividad es una de las expresiones culturales más antiguas y significativas del mundo, al representar no solo el inicio de un nuevo calendario, sino un momento de reflexión colectiva, renovación espiritual y proyección hacia el futuro.
Castillo explicó que el Año del Caballo, que marca el ciclo 2026, simboliza la libertad, la independencia, la ambición y el progreso, valores que —dijo— resuenan con fuerza en el contexto actual de ambas naciones. Señaló que las relaciones entre China y El Salvador han tomado rumbos estratégicos en los últimos años, consolidando la amistad, la cooperación y el beneficio mutuo.
Asimismo, subrayó que la cultura es un espacio de encuentro que trasciende coyunturas y construye vínculos duraderos basados en el respeto y la comprensión. Indicó que el Teatro Presidente se convirtió en un punto simbólico de convergencia entre dos naciones que, desde realidades distintas, comparten la convicción de que el arte, la historia, la cooperación y la cultura son pilares esenciales para fortalecer la amistad entre los pueblos.
El ministro concluyó agradeciendo a la Embajada de la República Popular China por su constante disposición al intercambio cultural e invitó a las familias salvadoreñas a acercarse a una cultura milenaria, marcada por la tradición, la esperanza y la proyección hacia un nuevo ciclo de cooperación y entendimiento entre China y El Salvador.
