El Salvador alcanzó un hecho histórico al contabilizar 1,000 días sin homicidios durante la administración del Presidente Nayib Bukele, un logro sin precedentes en la historia del país.
De acuerdo con datos oficiales, este resultado es producto de la implementación de las estrategias de seguridad impulsadas desde el inicio de su gestión, como el Plan Control Territorial y el Régimen de Excepción. Estas medidas han permitido reducir de forma significativa los niveles de violencia y garantizar mayor tranquilidad para las comunidades.
La disminución de homicidios ha generado un impacto directo en la vida de la población. Familias enteras que antes vivían bajo el asedio de la violencia hoy pueden desplazarse con mayor confianza en sus colonias, mientras que los comercios y pequeños negocios han recuperado espacios que en el pasado eran controlados por estructuras criminales.
Asimismo, la mejora en los índices de seguridad ha fortalecido la imagen del país en la región y ha sido un factor que contribuye a que inversionistas y turistas vean a El Salvador como un destino seguro para realizar actividades económicas y recreativas.
El hito de los 1,000 días sin homicidios refleja una transformación en la seguridad pública que marca un antes y un después para la nación, consolidando un ambiente de estabilidad que beneficia directamente a la población salvadoreña.