La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, está impulsando un cambio profundo en la administración del país al ordenar la eliminación de siete programas sociales y organismos estatales asociados al chavismo, incluidos cuatro que fueron creados durante los gobiernos de Nicolás Maduro y otros vinculados al legado de Hugo Chávez.
La medida fue oficializada a través del Decreto N.º 5.248, publicado en la Gaceta Oficial, con el objetivo de reorganizar la estructura del Ejecutivo y adaptar las políticas públicas a nuevas prioridades sociales y administrativas.
Entre las entidades suspendidas figura el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (Cesppa), un organismo que centralizaba información estratégica sobre defensa e inteligencia. También quedaron suprimidas fundaciones y misiones emblemáticas como Propatria 2000 y la Fundación Misión Socialista Nueva Frontera de Paz, que durante años fueron pilares del aparato chavista.
La eliminación de estos programas y organismos ha sido interpretada por analistas como un paso simbólico y real hacia el desmantelamiento del modelo político tradicional del chavismo, que durante más de dos décadas administró amplios fondos públicos a través de misiones sociales y estructuras paralelas del Estado.
La decisión de Rodríguez sucede en un contexto de transición política tras la captura y salida del poder de Maduro, y forma parte de una agenda más amplia que incluye cambios ministeriales, reformas legales y la búsqueda de mayor eficiencia administrativa.
Aunque los programas sociales eliminados abarcaban áreas como subsidios en alimentación, vivienda, educación y seguridad comunitaria, la reorganización pretende reasignar funciones a ministerios tradicionales y reducir estructuras paralelas que, según críticos, favorecieron prácticas opacas y duplicación de funciones.
La medida ha generado debate dentro de Venezuela y en la comunidad internacional, aunque también ha sido vista por sectores como un primer paso hacia la reducción del pesado legado administrativo del chavismo y la apertura de espacios para nuevas directrices de política pública.
