Un bosque seco sobre roca volcánica, cuevas naturales y una vista privilegiada del lago de Güija convierten al Parque Nacional San Diego y San Felipe Las Barras, en Metapán, en uno de los espacios naturales más singulares de El Salvador. El parque cuenta con 1,866 hectáreas y alberga ecosistemas asociados al lago, además de especies como venados, coyotes, pezotes, zorros, nutrias y gato zonto.
El Ministerio de Medio Ambiente destaca que este es el único sitio del país donde existe un bosque seco sobre roca volcánica, con especies nativas como conacaste, jiote, bálsamo y madre cacao. A este paisaje se suman las cuevas naturales y el cerro Campana, que ofrecen nuevos escenarios para recorrer y conocer.
El parque también cuenta con un Centro de Interpretación, sala de proyección, señalización y nuevos recorridos guiados. Uno de ellos conduce hasta un mirador en el cerro Campana, desde donde se observa el lago de Güija y su entorno natural, una experiencia que también permite sumar un nuevo sello al Pasaporte Verde.
