El ministro de Trabajo, Rolando Castro, explicó que las empresas en las que se detectan incumplimientos a la normativa laboral durante las inspecciones reciben un plazo para corregir las irregularidades señaladas.
El funcionario detalló que, si el empleador subsana los hallazgos dentro del período establecido, el proceso puede resolverse sin avanzar a una sanción. Sin embargo, cuando las observaciones no son corregidas, el Ministerio de Trabajo debe aplicar las medidas correspondientes de acuerdo con la legislación vigente.
Castro señaló que las multas, cuyos montos fueron modificados por la Asamblea Legislativa, pueden oscilar entre uno y 12 salarios mínimos por cada trabajador afectado, dependiendo de la infracción cometida.
El ministro enfatizó que el propósito de las inspecciones no es provocar el cierre de las empresas, sino garantizar que los empleadores cumplan con las obligaciones establecidas en la legislación laboral y que los derechos de los trabajadores sean respetados.

