Redacción: Zhang Yanhui, embajador de la República Popular China
En la actualidad, la situación en Irán continúa siendo tensa, y el impacto más directo que percibimos es el notable aumento del costo de vida. Los precios internacionales del petróleo siguen al alza (El Salvador aún mantiene los precios más bajos en Centroamérica), mientras que el gas natural, los fertilizantes y el costo de transporte marítimo también han aumentado, lo que a su vez impulsa un incremento generalizado en los precios de los bienes de consumo. Es evidente que las consecuencias de un conflicto armado ya han trascendido el ámbito regional y se han transmitido a nivel global, todo el mundo está pagando. Si el conflicto se prolonga sin resolverse, podría generar un impacto aún más severo sobre la economía mundial, lo cual resulta profundamente preocupante.
Desde el comienzo del conflicto, China, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y potencia responsable, ha mantenido siempre una postura objetiva y justa, y ha realizado esfuerzos constantes para promover un alto el fuego y el cese de las hostilidades. El presidente Xi Jinping ha presentado solemnemente cuatro propuestas para salvaguardar y promover la paz y la estabilidad en el Medio Oriente:
Primero, mantener el compromiso con elprincipio de coexistencia pacífica. Los países del Golfo y del Medio Oriente están estrechamente vinculados entre sí y son vecinos que no pueden trasladarse. China apoya que estos países mejoren sus relaciones y promuevan la construcción de una arquitectura de seguridad regional común, integral, cooperativa y sostenible, con el fin de consolidar las bases de la coexistencia pacífica.
Segundo, mantener el compromiso con elprincipio de soberanía nacional. La soberanía constituye el pilar fundamental para la existencia y el desarrollo de los Estados, especialmente de los países en desarrollo, y no debe ser vulnerada. La soberanía, la seguridad y la integridad territorial de los países del Golfo y del Medio Oriente deben ser plenamente respetadas, y la seguridad de su personal, instalaciones e instituciones debe ser efectivamente garantizada.
Tercero, mantener el compromiso con elprincipio del Estado de derecho internacional. Es necesario salvaguardar la autoridad del derecho internacional, evitando aplicarlo de manera selectiva según convenga, y evitando que el mundo retroceda a la ley de la selva. Todas las partes deben defender firmemente el sistema internacional centrado en la Naciones Unidas, el orden internacional basado en el derecho internacional y las normas fundamentales de las relaciones internacionales sustentadas en los propósitos y principios de la Carta de la ONU.
Cuarto, mantener el compromiso con un enfoque equilibrado entre desarrollo y seguridad. La seguridad es la condición previa para el desarrollo, y el desarrollo es la garantía de la seguridad. Todas las partes deben crear un entorno favorable y aportar energía positiva al desarrollo de los países del Golfo y del Medio Oriente. China está dispuesta a compartir con estos países las oportunidades de la modernización al estilo chino, con el fin de fortalecer las bases del desarrollo y la seguridad en la región.
La parte china acoge con satisfacción que las partes pertinentes inicien un proceso de negociaciones y ve con buenos ojos que las diferencias y los problemas se resuelvan mediante el diálogo y la consulta. Esperamos sinceramente que las partes pertinentes avancen en la misma dirección, construyan consensos y promuevan avances sustanciales en las negociaciones. Esto no solo redundará en beneficio de todas las partes, sino que también constituirá una noticia sumamente positiva para el mundo, ya que el desarrollo global necesita la paz. Sin paz, el desarrollo es como agua sin fuente; sin seguridad, la prosperidad es como un árbol sin raíces.
