El gobierno de Argentina hizo efectiva su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), convirtiéndose en uno de los pocos países en abandonar este organismo internacional.
La medida había sido anunciada desde 2025 y finalmente se concretó en 2026 tras completar los procesos correspondientes.
La decisión fue impulsada por el presidente Javier Milei, quien argumentó “profundas diferencias” con la gestión del organismo, especialmente durante la pandemia de COVID-19.
Desde el Ejecutivo sostienen que la salida permitirá mayor autonomía para definir políticas sanitarias y reforzar la soberanía nacional en esta materia.
Sin embargo, la medida ha generado preocupación en sectores de salud y organismos internacionales, que advierten posibles impactos en la cooperación global, acceso a programas sanitarios y asistencia técnica.
A pesar de ello, el gobierno asegura que el sistema de salud nacional no se verá afectado directamente.
Argentina se suma así a una tendencia reciente, luego de que Estados Unidos también oficializara su salida de la OMS en 2026, en medio de cuestionamientos similares hacia el organismo.
