El Presidente Nayib Bukele afirmó que El Salvador logró superar décadas de violencia y control territorial por parte de pandillas y crimen organizado, consolidando un modelo de seguridad que hoy lo posiciona como uno de los países más seguros de la región.
Según el mandatario, en el pasado más del 80% del territorio nacional estaba bajo la influencia de grupos criminales, que imponían reglas de vida, cobraban extorsiones y decidían quién podía vivir o morir.
“Pasamos de ser el país más peligroso del mundo al más seguro de todo el continente”, señaló Bukele durante su intervención, resaltando los resultados del gobierno en seguridad pública.
El Presidente recordó que millones de salvadoreños fueron víctimas de la violencia, muchos de ellos obligados a exiliarse, mientras que otros estuvieron privados de libertad por el accionar de las pandillas. “Pasamos de tener millones de salvadoreños presos y exiliados, a tener millones de personas libres y a exiliados que hoy quieren regresar a casa”, indicó.
Bukele también criticó el enfoque de algunas organizaciones internacionales de derechos humanos que, según él, priorizan los derechos de los delincuentes por encima de las víctimas inocentes. “Todos tienen derechos humanos, incluso los criminales… pero lo que no entiendo es por qué siempre se enfocan en los derechos de ellos y no en los de las víctimas inocentes”, afirmó.
Finalmente, el Presidente subrayó la importancia de actuar con firmeza frente al crimen organizado para garantizar la seguridad de la población. “El que perdona al lobo, sacrifica a las ovejas”, enfatizó, recordando que las decisiones implementadas por su gobierno han permitido recuperar el orden, proteger a los ciudadanos y asegurar un futuro más seguro para todos los salvadoreños.
