Un ambiente de profundo dolor y consternación se vive en la comunidad de San Alejo, en el departamento de La Unión, donde familiares, amigos y vecinos realizan las honras fúnebres de una mujer de 46 años que perdió la vida en un accidente de tránsito registrado en el desvío hacia Jiquilisco.
La víctima había regresado recientemente desde los Estados Unidos con la ilusión de pasar unas vacaciones junto a su familia en su tierra natal. El viaje, que representaba un reencuentro lleno de esperanza y alegría, terminó de forma trágica, marcando a la comunidad con una pérdida que ha generado conmoción y tristeza colectiva.
Personas cercanas la recuerdan como una mujer carismática, solidaria y muy querida, destacando su trato humano y el cariño que sembró entre quienes la conocieron. Durante las honras fúnebres, decenas de vecinos se han acercado para acompañar a la familia, expresar sus condolencias y mostrar su solidaridad en este momento de dolor.
La tragedia vuelve a poner en evidencia el impacto humano de los accidentes de tránsito y cómo, en cuestión de segundos, pueden transformar un viaje de alegría en una historia de luto para una familia y toda una comunidad.
