El 2025 no fue un año de decisiones aisladas, sino de consolidación de procesos iniciados en años anteriores y acelerados bajo una lógica de ejecución continua. La administración del Presidente Nayib Bukele cerró el año con anuncios que reflejaron una transformación integral del Estado, con impacto directo en la vida cotidiana de la población y en la imagen internacional de El Salvador.
Educación y tecnología: del rezago histórico a la innovación estructural
La alianza con xAI para integrar inteligencia artificial en el sistema público educativo marcó un cambio de paradigma. La implementación de Grok en más de cinco mil escuelas no se presentó únicamente como una herramienta tecnológica, sino como un mecanismo para reducir brechas históricas en el acceso al conocimiento. El programa plantea tutorías personalizadas, adaptación al ritmo de aprendizaje y acompañamiento continuo, especialmente en comunidades donde la falta de docentes especializados había sido una constante.
Este enfoque se complementó con la inauguración simultánea de setenta centros escolares renovados, una acción que evidenció un modelo de ejecución acelerada. El programa “Dos Escuelas X Día” no solo entregó infraestructura, sino que estableció un ritmo de transformación sostenido, con cientos de escuelas en construcción, redefiniendo la relación entre el Estado y el sistema educativo público.
Seguridad como base del desarrollo
La reducción sostenida de la violencia durante 2025 permitió que El Salvador alcanzara más de mil días sin homicidios, consolidando una de las tasas más bajas del hemisferio occidental. Este resultado no fue presentado como un hecho aislado, sino como la consecuencia de una estrategia de control territorial, desarticulación de estructuras criminales y presencia permanente del Estado en comunidades históricamente marginadas.
La seguridad se convirtió en un eje transversal que facilitó otros avances: mayor inversión, recuperación del espacio público y fortalecimiento del turismo, sectores que durante décadas estuvieron condicionados por la inseguridad.
Turismo y proyección internacional
El crecimiento turístico registrado en 2025 reflejó un cambio en la percepción internacional del país. Con tres punto tres millones de visitantes y más de tres mil millones de dólares en ingresos, El Salvador se posicionó como un destino emergente en la región. Este avance estuvo vinculado a la mejora en seguridad, conectividad vial y promoción internacional, así como a eventos culturales y deportivos que proyectaron una nueva imagen del país.
Paralelamente, la estrategia de comunicación directa a través de plataformas digitales permitió al Gobierno posicionar su narrativa sin intermediarios. La entrevista concedida al creador de contenido TheGrefg evidenció un giro en la diplomacia comunicacional, orientada a audiencias jóvenes y globales.
Infraestructura para conectar el territorio
Los proyectos de infraestructura ejecutados durante 2025 respondieron a una lógica de integración territorial. Puentes, viaductos y carreteras estratégicas facilitaron la movilidad, redujeron tiempos de traslado y conectaron zonas históricamente aisladas, especialmente en el oriente del país.
El avance de Air City como zona franca aeroportuaria introdujo una nueva apuesta por la logística, el comercio y la atracción de inversión extranjera, vinculando la infraestructura física con una visión económica de largo plazo.
Salud digital y modernización del Estado
El lanzamiento de DoctorSV representó un paso hacia la digitalización de los servicios públicos de salud. La plataforma permitió consultas médicas remotas, diagnósticos asistidos por inteligencia artificial y acceso a una red nacional de farmacias y laboratorios. Más que sustituir al personal médico, el sistema se planteó como un apoyo tecnológico para ampliar la cobertura y reducir tiempos de atención.
Energía y sostenibilidad
La inauguración de la planta solar “15 de Septiembre” y el avance en proyectos energéticos y de agua potable reforzaron la apuesta por una matriz energética diversificada y sostenible. Estas acciones se alinearon con una estrategia de reducción de dependencia energética y fortalecimiento de la resiliencia ambiental.
Economía y diversificación financiera
El incremento al salario mínimo y la consolidación de la reserva estratégica en bitcoin formaron parte de una narrativa económica que combinó medidas tradicionales con enfoques innovadores. Mientras el aumento salarial buscó mejorar el ingreso de los trabajadores, la acumulación de bitcoin se presentó como una estrategia de diversificación de activos del Estado, con impacto en la atención internacional sobre el modelo económico salvadoreño.
